Declaración de fe

img_2727Integridad Bíblica (no es una Iglesia) es una entidad y medio de red social dedicada a llevar el Evangelio a toda criatura, por todos los medios virtuales posibles. El propósito de esta confesión de fe es dotar de carácter e identidad este proyecto y llevar los principios fundamentales de la fe histórica desde los apóstoles.

Nuestro celo es la palabra inerrante y perfecta de Dios. Nos consideramos comunicadores de sana doctrina, en apoyo a la Iglesia local, para edificación del cuerpo de Cristo y dar a conocer al mundo las Buenas Nuevas de salvación. Nuestro propósito es edificar bíblicamente y traer luz. En una época tan relativa, la verdad absoluta del Evangelio necesita ser expuesta.

Declaración de fe de Integridad Bíblica

LAS ESCRITURAS.

Creemos que las Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento son inspiradas por Dios en todas sus partes. Creemos que la Biblia es verbal y plenamente inspirada, y que fue obra del Espíritu Santo, quien controló y dirigió a los hombres que la escribieron y por lo tanto, es la verdad pura y limpia sin inclinar ninguna adulteración ni error en su contenido. Creemos que la Biblia es el corazón de la verdadera unidad cristiana, y la suprema autoridad por lo cual debe regirse la conducta humana y todas las creencias y opiniones. (I Timoteo 3: 16, 17; 11 Pedro 1:19-21 Apocalipsis 22:18-19)

EL VERDADERO DIOS.

Creemos que hay un solo Dios vivo y verdadero, espíritu infinito y Soberano, el Creador y Rey Supremo de los cielos y la tierra, inconmensurablemente glorioso en su santidad, merecedor de todo honor, amor y confianza posible, que existe eternamente en tres (3) personas: El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo; iguales éstos en perfección, en ser y esencia, pero desempeñando oficios distintos pero armoniosos en su gran obra de redención. (Éxodo 20:2,3; I Corintios 8:6; Apocalipsis 4: I l; 1 Timoteo 2:5; Mateo 28:19; Juan 15:26).

DIOS EL PADRE.

Creemos que Dios como Padre reina con cuidado providencial sobre todo su universo, sus criaturas, y el fluir de la historia humana de acuerdo a los propósitos de su gracia. Él es todopoderoso, omnisciente, todo amor, todo sabio; De quien proceden todas las cosas. (Salmos 103:13, Stg.1:17, Fil.1:2, Mt.6:9, Jn.5:19-22, Isaías 43:10-11)

DIOS EL HIJO.

Creemos en la eterna divinidad de Jesucristo, fue engendrado por el Espíritu Santo, que nació de María siendo virgen, y que es verdaderamente Dios y verdaderamente hombre. El único Salvador y Redentor, cabeza de la iglesia. (Mateo 1:18-25; Juan 1:1-14).

EL ESPIRITU SANTO.

Creemos en la eterna divinidad del Espíritu Santo, único vicario de Cristo en la tierra. Creemos que Él estuvo activo en la creación; que en su relación con el mundo incrédulo es quien redime del pecado. Creemos que el Espíritu Santo regenera el corazón del arrepentido, consuela al creyente en sus tribulaciones y reviste de poder a los mensajeros de Dios, equipándoles para el testimonio y el servicio. Que es el Agente Divino en el nuevo nacimiento; que El sella, reparte dones, guía, enseña, testifica, santifica y ayuda al creyente. (Juan 14:16-17 y 16:8-14; Romanos 8:9, Mateo 28:19; Hechos 5:30-32; Hebreos 9:14; Juan 14:26; Lucas 1:35; Génesis 1:1-3; Juan 16:8-11; Juan Efesios 1:13, 14,16, 26-27 15:19; Hebreos 2:4; 1Corintios 13:8).

LA CREACIÓN.

Creemos en el relato de Génesis sobre la creación hecha por Dios, en siete días de 24 horas, sin ningún proceso evolutivo, sin ninguna breva entre Génesis 1:1 y 1:2. Que el hombre, su espíritu, alma y cuerpo, fue creado por la acción directa de Dios, y no de ninguna forma primitiva existente de vida; y que todos los hombres descienden de la pareja original histórica de Adán y Eva, los primeros padres de la raza humana. (Génesis 1 y 2; Colosenses 1:16, 17; San Juan 1:3).

EL HOMBRE.

Creemos que el hombre es la creación especial de Dios, fue creado a la imagen de Dios, Él los creó varón y hembra, con libre albedrío, pero por la transgresión voluntaria cayó de un estado perfecto a un estado pecaminoso; por cuya causa todo el género humano es ahora pecador y desprovisto de la santidad que Dios quiere, por lo cual está bajo la justa condenación Divina (Génesis 1:27 y 3:6-24, Rom, 3:23, 5:12, 6:23).

SATANÁS.

Creemos en existencia de Satanás, que siendo perfecto se revelo contra Dios su Hacedor, guió al hombre a su caída, que es el príncipe de este mundo, y controla y dirige todos los poderes y fuerzas de las tinieblas, y que está ya juzgado y condenado a la justicia eterna en el lago de fuego. (Isaías 14:12-20, Ezeq.28:13-20; Mateo 4: 11; 2 Corintios 4:4; Apocalipsis 20:10).

LA CAIDA DEL HOMBRE.

Creemos que el hombre fue creado originalmente justo bajo la ley de su Hacedor; pero por su transgresión voluntaria Adán cayó de su feliz estado de pureza libre de pecado, y todos los hombres pecaron en él, y en consecuencia de esta falta el género humano está totalmente depravado, como co—partícipes de la naturaleza caída de Adán, y son pecadores sin defensa ni excusa. (Génesis 3:1-6,24; Romanos 3:10-19; 1:18, 32).

LA SALVACIÓN.

Creemos que la redención del hombre del pecado es por la obra redentora del Señor Jesucristo en la cruz del calvario. Creemos que la salvación es por gracia al poner la fe en Cristo como Señor y Salvador. Creemos que la salvación incluye la regeneración, la justificación, la santificación y la glorificación. (Isaías 53:5-61; Juan 3:16; Romanos 3:24 y 5:1).

EL SACRIFICIO POR EL PECADO.

Creemos que la salvación de los pecadores es iniciada divinamente y totalmente por la gracia a través de los méritos del Hijo de Dios, quien por la voluntad del Padre. Libremente tomó sobre sí mismo nuestra naturaleza, pero sin pecado, honró la divina ley con su obediencia personal, y por su muerte hizo un sacrificio vicario completo por nuestros pecados; El Justo muriendo por el injusto; Cristo, El Señor, llevando nuestros pecados en su propio cuerpo en la cruz. (Jonás 2:9; Efesios 2:8; Hechos 15:11; Ramos 3:24,25; Juan 3:16; Mateo 18:1 1; Filipenses 2:7-8, Hebreos 2:14; Isaías 53:4-7; 1 Juan 4:10; 1 Corintios 15:3; 2 Corintios 5:21)

EL NACIMIENTO VIRGINAL.

Creemos que Jesús fue concebido por obra del Espíritu Santo en forma milagrosa, nacido de María una virgen, como ningún otro hombre jamás ha nacido o pueda nacer de alguna mujer, y que Cristo es a la vez el Hijo de Dios y Dios el Hijo. (Génesis 3:15; Isaías 7:14; Mateo 1:8-25; Lucas 1:35; Juan 1:14; Hebreos 1:8).

RESURRECCION Y SACERDOCIO.

Creemos en la resurrección del cuerpo de Cristo y en su ascensión a los cielos, donde está ahora sentado a la diestra del Padre como nuestro Sumo Sacerdote. (Mateo 28:6,7; Lucas 24:39; Juan 20:27; 1 Corintios 15:4; Marcos 16:6; Lucas 24:2—6,51; Hechos Apocalipsis 3:21; Hebreos 8:6; 12:2; 7:25; 1 Timoteo 2:5; 1 Juan 2:1; Hebreos 2:17; 5:9, 10).

LA SEGURIDAD DE LOS SANTOS.

Creemos que en todos los que verdaderamente han nacido de nuevo son salvos eternamente por Dios el Padre, y que nunca perderán la salvación, ni habrá para ellos condenación. (Juan 5:24; Filipenses 1:6; Juan 10:27-30)

LA GRACIA EN EL NUEVO NACIMIENTO.
Creemos que para poder ser salvos, los pecadores tienen que nacer de nuevo; que el nuevo nacimiento es una nueva creación en Cristo Jesús; que este es instantáneo y no el resultado de un proceso; que en el nuevo nacimiento el que está muerto en transgresiones y pecados es hecho partícipe de la divina naturaleza y recibe la vida eterna, el regalo gratuito de Dios; la nueva creación es una obra de nuestro Dios Soberano, por encima de nuestra comprensión y entendimiento, únicamente por el poder del Espíritu Santo en conexión con la verdad divina, para obtener nuestra obediencia voluntaria al Evangelio; y que su evidencia normal se manifieste en los frutos de arrepentimiento, fe y novedad de vida. (Juan 3:3; 11 Corintios 5:17; 1 Juan 5:1; Juan Hechos 16:30-33; 11 Pedro 1:4; Romanos 6:23; Efesios 2:1,5; 2 Corintios 5:19; Colosenses 2:13; Juan 3:8).

LA JUSTIFICACIÓN.

Creemos que la justificación es el Acto Judicial de Dios mediante el cual Él nos declara justos por medio de la fe en Cristo Jesús; que justificación incluye el perdón de los pecados y la imputación de los méritos de Cristo; que esta es dada, no en consideración a las obras de justicia que hemos hecho, sino solamente a través de la fe en la sangre redentora de Cristo. (Hechos 13:39; Isaías 53:11; Zacarías 13:1; 2 Corintios 5: 18-21; Romanos 5:1, 9; 8:1).

ARREPENTIMIENTO.

Creemos que el arrepentimiento es un cambio de actitud hacia el pecado, una genuina vuelta del pecado hacia Dios, activado por el Espíritu Santo; que es caracterizado por una tristeza por el pecado, reconociendo que es ofensivo a Dios y la ruina del alma; y que el arrepentimiento sincero está inseparablemente relacionado con la fe verdadera. (Luc. 13: 1-3; 15:7; Hechos 8:22; Rom. 2:4; 2 Co.7:10; Hechos 20:21).

LA FE.
Creemos que la fe en nuestro Señor Jesucristo es la única condición para la salvación. Que es la aceptación de Jesucristo y la dedicación de la personalidad total a Él como Señor y Salvador. (Hechos 16:31, Efe. 2:8, Rom.3:22, 5:1, Gal.2:16)

LA SANTIFICACIÓN.
Creemos que la santificación es la acción divina mediante la cual el creyente es apartado hacia Dios, y se realiza en tres formas: primero, como un acto eterno de Dios, basado en la redención en Cristo, colocando al creyente en posición de santidad el momento que confía en el Salvador; segundo, el proceso continuo en el Santo a medida que el Espíritu Santo va aplicando la Palabra de Dios en su vida; y tercero, la plenitud del proceso al regreso al Señor. (He.10:10-14; 3:1; Jn. 17:17; 2Co. 3:18; 1Co. 1:30; Efe. 5:25,26; 1Tesal. 4:3,4; 5:23,24; Efe. 5:27; 1Jn. 3:2; Judas 24,25; Apoc. 22:11).

LA ADOPCIÓN.
Creemos que la adopción es un acto de gracia para la gloria de Cristo, coloca los nuevos creyentes en la posición honrosa de hijos adultos, en contraste con la regeneración por medio de la cual el creyente recibe la naturaleza de Dios y es recibido como hijo de Dios- El beneficio completo de la posición lograda con la adopción como hijo de Dios será recibida en la glorificación del creyente a la llegada del Señor Jesucristo. (Efe. 1:5; Gál. 4: 1-7; Efe.1:13, 14; 1Jn. 3:12)

LA IGLESIA.
Creemos que la iglesia verdadera es una asamblea de creyentes en Cristo, bautizados después de una profesión de fe; organizados y unidos en las verdades bíblicas y sus doctrinas; comprometidos en mantener las ordenanzas conforme a las Escrituras; reconocen a Cristo como la única cabeza; toman la Biblia como única regla de fe práctica; y cuyos oficiales son pastores y diáconos (Hechos 2:41-42; Mateo 28:19-20; Efesios 1:22-23; Filipenses 1:1; 1 Timoteo 3:1-13).

LA GRAN COMISION.

Debido a que todos los hombres en todas partes sin Cristo están perdidos y destinados al castigo eterno y la separación de Dios (Romanos 1: 18-20), creemos que somos llamados a predicar a todos los hombres y tenemos la responsabilidad de darles el Evangelio. Jesús nos dejó el mandamiento de que todos deberíamos ser testigos de Él (Hechos 1: 8) y debemos llevar las buenas nuevas del evangelio a todo lugar y a toda criatura (Mateo 28: 19-20, Marcos 16:15, Lucas 24: 46-48, Juan 20:21). Creemos que para llevar a cabo este mandato, debemos ser testigos de nuestra vida y trabajar para contarles a todos los hombres perdidos acerca de Cristo.

EL BAUTISMO Y LA CENA DEL SEÑOR.

Creemos en las ordenanzas del Bautismo como un testimonio público de nuestra salvación en Cristo. Que el bautismo es la inmersión del creyente en agua, bajo la autoridad de la Iglesia Local, para mostrar públicamente en solemne y bello emblema, nuestra fe en el crucificado, sepultado y resucitado Salvador, a través de quien nosotros morimos al pecado y resucitamos a una vida nueva.

Creemos también que la Cena del Señor es la conmemoración de su muerte hasta que Él regrese por segunda vez, y debe ser precedida siempre por una auto-examinación solemne. (Hechos 8:36, 38,39; Juan 3:23; Romanos 6:3—5; Mateo 3:16; Colosenses 2: 12; I Corintios 11:23-28; Mateo 28:18-20 Hechos 2:41-42)

SEPARACIÓN.
Creemos en la obediencia a los mandatos Bíblicos de separarnos totalmente de la mundanalidad y de la apostasía eclesiástica, hacia Dios. Ceemos que el Ecumenismo, y el interdenominacionalismo no fundamental son movimientos que perjudican la pureza doctrinal de nuestra fe. (2Co. 6:14; 7:1; 1Tes. 1 Tim. 6:3-5; Ro. 16:17; 11 Jn. 9-11).

MATRIMONIO.
Creemos que el matrimonio es la unión de un solo hombre y una sola mujer, según el sexo con que nacieron, y que las desviaciones sexuales, tales como la homosexualidad, el lesbianismo, el transgénero, entre otras, son contrarias a la Palabra de Dios (Gn. 2:24, Levítico 18:22; 1 Corintios 6:9-11).

LA FAMILIA.
Creemos que la familia es una institución establecida por Dios y que es la principal responsable de instruir espiritualmente a los niños en el hogar. (Génesis 2:21-25; Job 1:1-5; Efesios 6:1-4; Colosenses 3:18-21)

EL GOBIERNO.
Creemos que los gobernantes han sido establecidos por Dios y que cada cristiano debe someterse a sus leyes, pero obedecer a Dios antes que al hombre cuando los gobiernos se oponen a la Palabra de Dios. (Mateo 17:24-27; Mateo 22:21; Hechos 4:19-20; Hechos 5:29; Romanos 13:1-7)

EL FIN DE TODAS LAS COSAS.

I Pedro 4: 7. Creemos en “esa bendita esperanza”, el regreso personal e inminente del Señor y Salvador Jesucristo. (Hechos 1:11, I Tesalonicenses 4: 13-18) Creemos en la resurrección corporal de los justos y los injustos, la bendición eterna de los salvos, y el castigo eterno y la separación de Dios de los perdidos. Habrá cielos nuevos y tierra nueva, donde estaremos eternamente y para siempre.